Una tragedia ocurrió en las tranquilas aguas de la Bahía de San Francisco la noche del miércoles. Una persona murió y otra resultó herida cuando el velero Catalina de 42 pies de eslora llamado «Bella» colisionó con una boya de señalización del canal con tal fuerza que el mástil se rompió. Las autoridades aún investigan las causas exactas del accidente, pero parece probable que se inicie un caso de lesiones personales y muerte por negligencia.
La familia del fallecido Yong Sun, de 39 años y residente de Burlingame, probablemente tendrá muchas preguntas sobre el incidente. En situaciones como esta, es extremadamente importante contar con el apoyo de un equipo de abogados especializados en lesiones personales de alta calidad.
El hecho de que la muerte ocurriera durante una regata anual patrocinada por el Sequoia Yacht Club, conocida como «Beer Can Race», inmediatamente genera sospechas de que el alcohol pudo haber estado involucrado. Si bien el capitán del «Bella» pasó una prueba de sobriedad en tierra, un abogado competente en lesiones personales investigará a fondo para determinar si el alcohol tuvo alguna relación con el accidente.
Además, dado que se ha determinado que las condiciones climáticas no fueron un factor en el accidente, existen muchas otras variables que podrían determinar la culpabilidad. Por ejemplo, si el capitán no era plenamente capaz de pilotar una embarcación o no recibió la instrucción adecuada sobre cómo proteger la vida de sus pasajeros, su negligencia podría haber causado el accidente. Un abogado experimentado en lesiones personales no dejaría piedra sin remover en un caso de accidente náutico, ya que hay muchas variables que podrían estar involucradas.
El fabricante de la embarcación también podría ser responsable, ya que el mástil debe ser una de las partes estructuralmente más sólidas del barco. Sin embargo, si se determina que el capitán descuidó el mantenimiento regular y que este descuido provocó la rotura del mástil, entonces el capitán sería nuevamente responsable.
Si bien los capitanes de embarcaciones tienen muchas de las mismas responsabilidades que los conductores en tierra, también existen muchas normas más estrictas. Por ejemplo, mientras que los elementos de seguridad en un automóvil vienen de serie, los capitanes de embarcaciones están obligados a mantener equipos de emergencia en pleno funcionamiento, como chalecos salvavidas, extintores, señales de socorro visuales, un botiquín de primeros auxilios y una bomba de achique. Además, un capitán debe informar a sus pasajeros sobre la ubicación de este equipo de emergencia y cómo usarlo en caso de que él quede incapacitado.
Un vistazo al documento de más de 200 páginas de la Guardia Costera, «Reglas Náuticas de la Carretera», muestra lo complicadas que son las regulaciones de navegación. Además, es extremadamente improbable que muchos navegantes hayan leído o incluso conozcan este voluminoso reglamento.
Teniendo todo esto en cuenta, no podemos enfatizar lo suficiente la importancia de que las víctimas de accidentes náuticos cuenten con la asistencia de un abogado especializado en lesiones personales. Si usted o alguien que conoce ha resultado herido en un accidente de este tipo, no dude en ponerse en contacto con Cohn & Swartzon, P.C.
En Cohn & Swartzon nos dedicamos a ayudarle a obtener una compensación justa por estas pérdidas y a garantizar que estos costos no representen una carga financiera insostenible para usted o su familia. Contáctenos hoy mismo para una consulta gratuita.