Nuestro cliente, un motociclista, fue embestido violentamente por un conductor de edad avanzada. Sufrió numerosas lesiones, incluyendo múltiples fracturas en la mano, la muñeca y la escápula derechas. La compañía de seguros del responsable argumentó inicialmente la culpa compartida y ofreció una indemnización relativamente baja, afirmando que no creían que fuera necesaria una cirugía en el futuro. Evidentemente, los argumentos de la defensa carecían de fundamento.