Una familia de tres personas fue atropellada por un conductor de edad avanzada mientras se encontraban legalmente en la acera. Nuestros clientes sufrieron lesiones graves y estrés postraumático. Los abogados del demandado argumentaron con vehemencia que no existía responsabilidad alguna debido a una repentina afección médica, lo que dio lugar a un largo litigio. Finalmente, tras una exhaustiva investigación, la defensa presentada resultó carecer de fundamento. El caso se resolvió mediante un acuerdo extrajudicial poco antes del juicio.